El otro día, mientras miraba la conferencia de prensa por el 25º aniversario de UFC, y escuchaba las palabras de Colby Covington, me preguntaba: ¿Cuáles fueron los mejores trash talkers en la compañía? (luchadores que hablan basuras de sus oponentes). Y en mi cabeza mientras intentaba formular una especie de ranking, si se quiere, me surgía otra duda: ¿Cómo se puede catalogar de mejor o peor a estas personas?: ¿Acaso por como ridiculiza a su oponente?, o ¿Por quién se pasa más de la raya?

Todo esto se hace para generar más expectativa, más ventas y más interés en la pelea que va a suceder, O en muchos casos, desde la época de las redes sociales, para buscar una pelea en sí. Luchadores que retan a otros a pelear vía Twitter, Instagram etc. En el casi 100% de los casos solo queda en eso “promoción” luego de la pelea se dan la mano y fuera.

Se me venían la cabeza: Tito Ortiz, Chael Sonnen, Quinton Jackson, Michael Bisping y Conor McGregor por nombrar uno más de esta época, pero ninguno como Colby, a este muchacho se lo comió el personaje.

Mi ranking lo encabezaba Sonnen con declaraciones durísimas sobre Anderson silva del calibre de:” En cuanto a mi impresión [de Brasil], se parece mucho a Estados Unidos. Cuando era pequeño, recuerdo salir afuera. Me sentaba con mis amigos, hablábamos sobre la última tecnología en medicina y juegos e ingenio estadounidense y miraba hacia afuera y Anderson y los niños brasileños estaban sentados afuera jugando en el barro … así que, realmente era muy parecido “decía el americano con todo el sarcasmo del mundo refiriéndose a la infancia de Anderson Silva, uno piensa con esto: hay pocas cosas que se puedan decir que ofendan mas de todo lo que ya se ha dicho hasta ahora. Pero Colby encontró la forma, no solo con sus actitudes, sino con ofender a todo un país y tirar mierda para toda la división welter del UFC, la más grande ofensa de todas fue después de vencer a Demian Maia en el UFC FIGHT NIGHT 119 en sao paulo, Brasil, bajo el abucheo de los aficionados locales, con sus declaraciones: “¡Brasil, eres un basurero! Todos ustedes apestan malditos animales hediondos. Solo tengo una cosa que decir, Tyron Woodley ahí voy por ti. Si no respondes a la puerta la voy a noquear y tomaré lo que es mío, ese cinturón welter.” no contento con esto, y tras las repercusiones en las redes sociales, pidió disculpas de una manera muy particular: “Me gustaría disculparme formalmente con cualquier animal apestoso que haya ofendido al compararlos con mis anfitriones de Sao Paulo.” pasando todos los limites posibles. Entre otras cosas llamo prostituta a la mujer de un luchador y la última, en la anteriormente nombrada conferencia de prensa por el 25º aniversario, llegó hasta a hablar mal de 2 compañeros actuales de gimnasio (American top Team) tratando a uno de ellos de:” el chico que me lavaba la ropa”. Ahora: después de todas las barbaridades que dijo Colby en los últimos meses, y una vez lograda su meta a corto plazo (que será, supongo, luchar por el título welter de UFC interino contra Rafael Dos Anjos, este 9 de junio en el UFC 225), una vez pasada esta pelea ¿basta con un apretón de manos? y ¿decir: “no fue personal esto es parte del negocio” ?,¿Entonces dónde está el límite? ¿Todo es válido para llegar a un cometido, y una vez abajo del octágono se sigue como si nada? 

Escrito por Gonzalo Samijosky ( Oktogon )

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies